Reportaje sobre la eutanasia. Parte 1

En esta nueva actualización bloguera les dejo una parte de lo que fue mi trabajo práctico final, que data de octubre de 2012, en la cátedra de Teoría y Práctica del Periodismo III (sí, el reportaje interpretativo que “salió” tras las magistrales explicaciones del profe de esa materia). Debido a lo extenso del trabajo, decidí dividirlo en dos. Aquí va la primera:

NUESTRAS LEYES LA PROHIBEN AL PENAR LA MUERTE POR SÚPLICA

¿LA EUTANASIA ES UN DERECHO?

En las últimas semanas volvió a abrirse el debate en torno a la eutanasia y a la muerte asistida. El fallecimiento de Tony Nicklinson, quien llevó una larga lucha para conseguir la muerte asistida, fue la disparadora de las miles de aseveraciones sobre el tema, algunas a favor y otras en contra. En nuestro país se dio un caso similar en el 2008.

“Estoy harto de mi vida, no pienso seguir así durante 20 años”, aseguraba Tony Nicklinson en una entrevista al periódico británico The Guardian. Su forma de vida había dado un giro radical. Él era un contratista, además de esposo y padre de dos niñas, que trabajaba para importantes empresas en el mundo hasta que en 2005, durante uno de sus tantos viajes laborales, sufrió un derrame cerebral que terminó ocasionándole una apoplejía. Todo cambio para él de un día para otro, estaba inmovilizado del cuello para abajo y solo podía comunicarse a través de una computadora conectada a su cuerpo. “Necesito ayuda en cada aspecto de mi vida, no tengo intimidad ni dignidad”, manifestaba en un dialogo con la BBC, el año pasado. En el 2010 comenzó su batalla legal ante el Tribunal Supremo de Justicia de su país para que le concedieran la muerte asistida, que finalmente le negarían a fines de agosto de este año, y que, según lo manifestado por su esposa a varios medios de prensa, lo dejó descorazonado y destrozado. Una semana después, murió por causas naturales en su casa. La policía británica aseguró que no investigarán la muerte.

La eutanasia y la muerte asistida

El diccionario de la Real Academia Española define a la eutanasia como la acción u omisión que, para evitar sufrimiento a los pacientes desahuciados, acelera su muerte con su consentimiento o sin él.

Asimismo, la Asociación Federal de Derecho a Morir Dignamente, organización española sin fines de lucro que defiende y promueve el derecho a elegir el propio devenir y su finalización (según se lee en su web como finalidad), califica a la eutanasia como la muerte digna, y establece los casos que pueden ser considerados como tal:

–       Los que producen la muerte de los pacientes, es decir, que la causan de forma directa e intencionada mediante una relación causa-efecto única e inmediata.

–       Cuando se realizan a petición expresa, reiterada en el tiempo, e informada de los pacientes en situación de capacidad.

–       Si se realizan en un contexto de sufrimiento debido a una enfermedad incurable que los pacientes experimentan como inaceptable y que no ha podido ser mitigado por otros medios, por ejemplo, mediante cuidados paliativos.

–       Al ser realizadas por profesionales sanitarios que conocen a los pacientes y mantienen con ellos una relación clínica significativa.

En síntesis, se trata de un procedimiento por el cual se ocasiona la muerte de pacientes terminales con el objetivo de evitarles más sufrimiento.

Existen dos clases de eutanasia, la activa y la pasiva. La primera se produce cuando el médico acelera el deceso del paciente mediante procedimientos médicos como el suministro de sustancias letales y, la segunda, cuando se suspenden los tratamientos terapéuticos que mantienen con vida al enfermo.

A diferencia de la eutanasia, la muerte asistida es aplicada por el propio enfermo quien actúa con asesoramiento médico.

Países que permiten la eutanasia

Solo dos países tienen legalizada la eutanasia, Holanda desde abril del 2002 y Bélgica a partir de setiembre del mismo año. En ambas naciones se establecieron ciertos criterios necesarios para habilitar su aplicación, entre ellas que el paciente la solicite a sabiendas de que su estado es irremediable y que el médico note ese convencimiento, además de que el diagnostico sea ratificado por otro profesional de la salud.

En Suiza no es legal la eutanasia pero si la muerte asistida.

Anuncios
Estándar

Presentan proyecto “Educación Superior Virtual Inclusiva”

Imagen

En el centro de convenciones de la Universidad Nacional de Asunción, en San Lorenzo, el 5 de setiembre se llevó a cabo la presentación del proyecto “Educación Superior Virtual Inclusiva”, conocido en América Latina por sus siglas: ESVIAL.

El proyecto, financiado con ayuda de la Unión Europea a través de su programa Alpha III y coordinado en Paraguay por la Dra. Carmen Varela Báez del Centro de Estudios Virtuales de la UNA, tiene como objetivo mejorar la accesibilidad virtual de la Educación Superior, mediante la creación e implantación de metodologías que establezcan un modelo de trabajo para el cumplimiento de requisitos y estándares de accesibilidad en el contexto de la formación virtual por medio de la web, considerando planes de estudios que estén conceptualizados según las necesidades sociales, de sostenibilidad y empleabilidad de las personas con discapacidades físicas de los países de Latinoamérica.

El acto de presentación contó con la participación de autoridades educativas nacionales y del exterior como el viceministro de Educación Superior, Gerardo Gómez Morales; el rector de la Universidad Nacional de Asunción, Ing. Agr. Pedro González; el vicerrector de Innovación y Nuevas Tecnologías de la Universidad Alcalá de Henares, España, Dr. José Antonio Gutiérrez de Meza; además de docentes y estudiantes de todas las facultades de la UNA.

Estándar

Pasa siempre

Nos pasa siempre. Tenemos una obligación -tarea, en este caso- que cumplir y la dejamos pendiente para “después”. Pasa el tiempo y seguimos al pie de la letra esa lógica: “Es una pavada, la hago más tarde o mañana”.

Llega el día de presentar el trabajo, horas antes como en este caso, y nos predisponemos a darle un tiempo a esa tan postergada labor, académica en esta ocasión, que tan alterados nos puso de repente. Sentados al frente de la computadora nos ponemos a pensar sobre de qué podemos hablar (escribir) en nuestra primera entrada o qué sería bueno e interesante postear. Obviamente, la premura no nos deja pensar y nada viene a nuestras cabezas. Empezamos a hurgar en los trabajos de quienes responsablemente a hora terminaron y lo presentaron sin aún encontrar ideas nuevas.

Generalmente, por obra de quién sabe quién, suelen aflorar casi milagrosamente ocurrencias que, minutos después, se transforman en escritos y/o trabajos. Bueno, este no es el caso. La maldita manía de “dejar para después” me jugó sucio hoy.

Y como ya debo levantar mi primera entrada en este blog ahora, qué mejor que narrar y contarles la tediosa tardecita de domingo posclásico de hoy en que tardé 3 horas en pensar qué hacer y escribir. Para no vivir la misma situación en la próxima, ya pensaré sobre qué postear en mi segunda entrada en esta página desde hoy. Bueno, a quién engaño, empezaré mañana.

 

Estándar