Reportaje sobre la Eutanasia. Parte 2

Les dejo la segunda parte del reportaje interpretativo presentado a finales del 2012 como trabajo práctico final en la cátedra de Teoría y Práctica del Periodismo III. Aquí va:

La eutanasia en el Paraguay

En nuestro país, en el 2008 se dio el único caso en que solicitaron judicialmente una autorización para aplicar la eutanasia a una persona. Los padres de Eliodoro López, quien sufrió un accidente motociclístico sobre la ruta VII en Ciudad del Este, que le ocasionó un derrame cerebral irreversible, pidieron a la fiscalía la venia para que los médicos puedan desconectar el respirador artificial que mantenía vivo a su hijo. El pedido fue negado a la familia por ir en contra de la ley, según argumento el fiscal.

 A pesar de que su práctica está prohibida por ley, varios son los profesionales de la salud que admiten conocer casos en que fue aplicado el procedimiento.

“Hay médicos que provocan aborto y acompañan la eutanasia en nuestro país, pero ninguno de los dos extremos está permitido por nuestra legislación, pero no es esa la misión del médico”, afirmó el Dr. Enrique De Mestral durante su exposición en el Primer Foro Nacional de Bioética que se llevó a cabo en Villarrica en mayo de este año. “En Paraguay yo creo que se practica la eutanasia, así como se practica el aborto, pero formalmente no”, agregó.

Asimismo, el neurólogo Miguel Ángel Aguilar, durante una entrevista para el programa AAM de radio Cardinal en junio, manifestó que se realiza la eutanasia si la familia del paciente firma un documento de autorización para el médico y en que conste que es voluntad del enfermo y de su familia la aplicación del procedimiento.

Inclusive, en el 2007, el entonces gobernador del departamento Central y actual presidente de la República, Federico Franco, confirmaba al portal digital argentino “Noticias Formosa” que en los hospitales paraguayos se realizaba la eutanasia. “Nosotros no somos dueños de la vida, el dueño de la vida es el Señor Jesús y no es fácil tomar la decisión. Pero acá en nuestros hospitales se practica la eutanasia. Te voy a ser más directo, se practica la eutanasia porque a veces con el paciente vos tenés que elegir a quién le vas a salvar y quién no se va a salvar”, sentenció. “Se les hace firmar un diagnóstico y se le explica que el hecho de retirar el respirador, que suele ser generalmente el método invasivo más importante para mantenerlo vitalmente a un paciente, permite que no se le siga manteniendo con vida, se retira el respirador y se acaba la vida, pero es una decisión que tienen que tomar los familiares, verdad, por cualquier problema médico legal”, sostuvo al ser abordado sobre el procedimiento más utilizado.

Organizaciones a favor y en contra

En 1935, en el Reino Unido se creó la Sociedad de Eutanasia Voluntaria (VES, por sus siglas en inglés) como un grupo de personas que defendían el derecho a tener una muerte digna. Con el correr de los años se fueron fundando más organizaciones pro eutanasia, llegando en la actualidad a 38 en 23 países.

La ADMD, Asociación Derecho a Morir Dignamente, fue fundada en España en 1984 y hasta hoy es una de las organizaciones que más avances ha logrado a favor de la eutanasia dentro de su país.

“¿Cómo puede un poder extraño a mi persona impedirme buscar ayuda y comprensión para que el fin de mi vida, en lugar de ser horroroso -tengo cáncer-, sea al menos amable? ¿Qué clase de autoridad tiene quien puede inmiscuirse en la intimidad más profunda de mi conciencia para convertir en delito lo que para él, o ellos, es un pecado de su religión? ¿Hasta cuándo tendremos que estar sufriendo por la falta de sentido común de algunos? ¿Para cuándo el cambio prometido? ¿Es que habrá cambio alguna vez en este país? Señor director, le sugiero que promueva un amplio debate en su periódico sobre lo que significan las palabras democracia, libertad, tolerancia, propiedad e igualdad. Seguro que leeremos cosas muy sabrosas y pintorescas”, se preguntaba Vicente Arribas Vázquez, socio fundador de ADMD, en una carta enviada al diario El País y publicada el 11/12/1984.

En nuestro país no existen organizaciones que se manifiesten públicamente a favor de la eutanasia, sin embargo, si podemos encontrar muchas que están en contra.

La Federación de Asociaciones por la Vida y Familia (Fedavifa) es una de las tantas organizaciones que se manifiesta en contra de la eutanasia. “Nosotros fuimos creados por Dios y es el dueño de nuestra vida y, por lo tanto, no tenemos nosotros porqué quitar una vida”, afirma la presidenta, Dra. Néstar de Stark. Asimismo manifestó que en vez de incentivar la elaboración de leyes que la legalicen, se debe buscar la forma para que personas que llegan a cierta edad o que tienen alguna enfermedad crónica e incurable pasen lo mejor posible.  “No fomentemos la cultura de la muerte, todo se quiere solucionar así. Hay  menosprecio por la vida”, sentenció.

En síntesis, muchas son las personas que abiertamente manifiestan su repudio a la eutanasia con argumentaciones que abundan en variedad y van desde lo ético hasta lo religioso. Los creyentes apuntan a que nadie puede disponer de la vida de las personas y que solo Dios, que es el creador, puede deliberar acerca de la existencia y la muerte de alguien. Los partidarios de la eutanasia sostienen que cada uno es libre de decidir como desea vivir y morir y que, en el caso de los enfermos terminales con dolores insoportables, es bueno tener esa opción para que la muerte sea amable y no desgastante tanto para la persona afectada como para la familia. Los médicos, en cambio, se declaran en contra al sujetarse de la bioética para fundamentar su rechazo al señalar que su misión es la de salvar la vida y no lo contrario; sin embargo, se contradicen al reconocer que se práctica ese procedimiento en los hospitales.

Sin dudas, esa práctica furtiva de la eutanasia seguirá siendo aplicada en los distintos centros médicos por pedido de pacientes y familiares que, al fin y al cabo, son los únicos con la libertad de deliberar sobre la situación en que se encuentran. Es por ello que la única solución es su legalización para que, por lo menos, ese derecho de una persona a morir dignamente se respete bajo la protección de una ley.

 

 

Anuncios
Estándar

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s